La observación naturalista fue uno de los campos de maestría de Johan Wolfgang von Goethe, reconocido literato alemán de talla universal. Muchas líneas poéticas y volúmenes impresos le dedicó a sus preguntas científicas (aquí un artículo externo). Uno de sus poemas más conocidos sobre el tema es este, Epirrhema. Aquí Goethe intenta dar consejos al investigador que se interese por la naturaleza, sus fenómenos y apariencias sobre cómo debe proceder.
Cuando observéis la Naturaleza,
debéis siempre cuidar el detalle como el conjunto.
Nada está dentro, nada está afuera.
Pues lo que es dentro, así es afuera.
¡Así, entenderéis sin falta
el sagrado y evidente secreto!
*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/**/*
¡Alegráos también de la sincera apariencia,
del juego serio!
Nada vivo está separado,
siempre existe una pluralidad.
*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*
Müsset im Naturbetrachten
Immer eins wie alles achten:
Nichts ist drinnen, nichts ist draußen;
Denn was innen, das ist außen.
So ergreifet ohne Säumnis
Heilig öffentlich Geheimnis.
*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*
Freuet auch des wahren Scheins,
Euch des ernsten Spieles:
Kein Lebendiges ist ein Eins,
Immer ists ein Vieles.
Johann Wolfgang von Goethe
Trad. Marcelo Favio
No hay comentarios.:
Publicar un comentario