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sábado, 22 de octubre de 2022

Comunicación verbal: el poder de las palabras en la educación


¿Cómo dirigirse a un adolescente de edad colegial?

Una reflexión que he estado madurando desde que entré a dar clases en un colegio público de mi provincia, Manabí (Ecuador), hace seis meses es esta: no llamar nunca a ningún estudiante de colegio "señor (apellido)...". 

Así nos llamaban a mi generación en el colegio y era terriblemente seco, elitista y sin verdadero sustento. Cuando empecé a trabajar me planteé esta y otras cuestiones, y decidí que no lo haría. Pensé que sería preferible llamarlos por "joven/jovencita...". Lo he estado haciendo desde entonces y siento que está bien. No es muy acostumbrado, pero tampoco muy raro (a veces les causa algo de risa a los chicos). 

Pero, ¿por qué lo hago? 

Creo que vale hacer recalcar con esa palabra el espacio justo que un adolescente debe ocupar, ni más ni menos. No se hace mayor o más responsable a un chico solo por decirle "señor" o "señorita". Un señor, para mí, es alguien que tiene un dominio de algo. Por eso en esa misma reflexión llegué a pensar que solo a un estudiante graduado (Bachiller) podría yo llamar "señor/señorita". Creo que es algo que deben ganarse, algo que deben aspirar, no algo impuesto. Creo que las palabras tienen jerarquía, peso e importancia y usarlas bien tiene efectos positivos.

domingo, 17 de mayo de 2020

La prensa y su objetividad

En una conversación en redes con mi buen amigo Nacho, llegué a algo que aclaró mi perspectiva de la comunicación mediática. La industria mediática, en especial la prensa, tiene intereses en varios campos y estos no son fáciles de desentrañar pues están escondidos en la consciencia de cada uno de sus actores, detrás de apariencias, marcas de periódicos, estrategias de marketing y de poder, etc. Así que para analizarlo de manera más clara traté de verlo desde un punto en el tiempo donde ser comunicador era mucho menos complejo y menos oscuro: la era medieval.

De forma simplista y con símiles medievales, "la prensa", o en conjunto los medios, son voceadores de la calle, y heraldos (también llamados pregoneros o mensajeros) de príncipes y reyes. Ellos traían un mensaje de algo o alguien. Igual como lo hacía Hermes en la mitología griega. 

Pero analicemos el compromiso de estos voceros y heraldos para ver a quienes de verdad podrían ser leales: 

El voceador, era un personaje que recorría las calles trayendo y llevando noticias de un pueblo a otro,  no era leal a nadie, por eso es el más pobre y desesperado por dinero de los dos tipos; en esto se compararía con un periódico amarillista o populista, una revista de vanidades o farándula, entre otros.

El heraldo en cambio era leal a un rey o un príncipe, sus comunicaciones tienen carácter oficial y hacia el público. Por eso hay que mirar bien su discurso. En esto otro tipo se puede comparar a canales de televisión públicos, periódicos o medios digitales que aceptan fuerte publicidad política, pero también de cualquier publicación de un gremio, corporación o profesión.

En la era actual estos dos tipos se hayan combinados en la prensa actual, y es por eso que es tan complicado de dilucidar para quién juega la prensa, y quién saca provecho. Juega para muchos lados: juega para el pueblo (como el vocero), y juega para el rey (o sea para el poder, sea económico, político u otro, aunque digan que no, y en esta "máscara" de esconder este papel hay mucho engaño hacia la opinión pública). Y no olvidemos que también tiene que jugar para sí mismo: las empresas mediáticas tienen sus propios intereses, muchas empresas privadas vinculadas, incluyendo bancos y otros. 

¿Genera esto un conflicto de intereses? Pues evidentemente. El problema de la ética profesional del, o de la que trabaja en la prensa es grande, y por eso es que hay que hacer siempre estos análisis desde otras perspectivas. Solo así podemos entender el papel que le toca a la prensa y cada uno de sus actores. También se puede así divisar mejor una línea entre lo ético y lo reprochable, que como ya vimos están muchas veces entremezclados. Juzga tú mism@.


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martes, 9 de enero de 2018

Consejos de etiqueta para tratar negocios por Whatsapp

Este blog es sobre mi profesión, el diseño gráfico, y sobre los vaivenes de emprender como diseñador gráfico en un país de Sudamérica.
Como usuario diario de Whatsapp me ha tocado sufrir (y también disfrutar) de todas las vicisitudes que conlleva.
Como usuario emprendedor a quien se le han escapado de las manos ciertas conversaciones que han terminado en esfuerzos infructuosos, he decidido escribir algunas pautas de etiqueta para la comunicación, emprendiendo y haciendo negocios por medio del whatsapp.
Pero primero explicar algunas de las cosas que podrían pasar si no tomas en cuenta estos consejos de etiqueta.


Podrías:
  • perder oportunidades de negocio: si no contestas a tu cliente un requerimiento urgente, él puede buscar otro profesional;
  • disgustar a tu cliente cuando no era para nada lo que deseabas. Las confusiones de whatsapp, como ya lo sabrás por los memes que circulan, son muy comunes;
  • quedar como bastante ignorante (o informal) cuando se trata de negocios por tus faltas ortográficas voluntarias o involuntarias.

Ahora los consejos.
  1. Nunca dejes en visto un pedido, requerimiento o respuesta de un cliente o prospecto de cliente. Por mucho que estés pensando que no pasa nada, si pasa más de media hora desde que has recibido y visto un mensaje que requiere una respuesta, lo más probable es que esa persona la esté esperando ya con cierta molestia. 
  2. Responde algo breve si no estás momentáneamente en capacidad de responder a cabalidad su petición, algo como "disculpe, le contesto en media hora." Si tienes que dar una excusa (sea verdad o no, eso no importa) para que te esperen, hazlo, pero no olvides responder a la hora que prometiste hacerlo.
  3. Usa emoticonos, pero con mucho tino. Preferiblemente no, pero si tienes que aclarar un sentimiento o situación rápidamente, usa los emoticonos más sobrios (no en los que está riendo con dos lagrimotas de los ojos 😂 sí, ese). Y no repitas 5 veces el mismo emoticono. Con uno basta.
  4. Siempre saluda y despídete. "Hola, buenos días". "Muy bien. Hasta luego". Agradecer tampoco está de más: "gracias por contactarnos/por su mensaje/por su respuesta".
  5. Pregunta a tu interlocutor si puedes tutearlo, si es que no lo conoces. O si lo conoces pero no tienes tanta confianza, pregunta si desea que lo trates de Usted. Cuando haya duda trátalo siempre de Usted. Lo mejor es hacer sentir al interlocutor lo menos incómodo posible. El whatsapp no es el medio de comunicación preferido de todos.
  6. Procura escribir sin faltas (o sea no sustituir u omitir letras al estilo de mensajes entre amigos o conocidos), pero puedes abreviar cuando haya la ocasión, por ejemplo: qué/que -> q; te -> t; por -> x. Yo enviaría un "grax" en remplazo de "gracias" sin reparos, pero no siempre es bueno. Lo que no haría, sería sustituir "hay" por "ay", sólo porque tiene una letra de menos. Hay que dejar un poco la vagancia cuando tratamos con clientes.
  7. Puedes usar lenguaje de telegrama (más o menos como cuando escribes en Twitter, acortando lo más posible) cuando el mensaje sea corto y haya poco tiempo, mientras sea entendible y no suene demasiado a brief militar. Ej: Visítenos pronto. Esperamos confirmación. Gracias. 
  8. Si mandas mensajes de audio, tiene que entenderse tu voz (sin ruidos de fondo por favor) y, como puse antes, respetar si se está tratando de usted al que escucha. 
  9. Preguntar siempre si el interlocutor necesita alguna aclaración o detalles.
Con esos consejos creo que tenemos bastante por hacer en cuanto a mejoramiento de eso raro que llamamos mensajería instantánea. No todo el mundo es formal en los negocios, hay gente que le molesta escribir con ortografía en whatsapp, por tanto tampoco hay que hacer de esto una ley.
Para terminar les dejo un vídeo que ilustra lo distinto que puede ser una comunicación sensorial al 100% de una comunicación dada solo por caracteres y emoticonos. Y todo esto en un ámbito que es quizás igual de crucial que el de los negocios. El ámbito sentimental. Saludos.




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sábado, 1 de abril de 2017

Mercado, productos y civilización. Algo de economía vista en el caso Ecuador

Soy diseñador gráfico, pero sigo muy de cerca los movimientos del mercado, de los productos y también de la economía. Me ha costado entender, ya que por mi formación, estos no han sido mis temas de estudio.
Por eso, me estoy aventurando con este escrito.
Todo empezó por este vídeo del expresidente Pepe Mujica, acerca del mercado, la vida, y la especie humana (créditos al sitio Spanish Revolution en Facebook).


El mercado permea todos los entornos civilizados. Abrimos la refrigeradora y está llena del mercado. Toda nuestra casa está llena de cosas que hemos comprado en un mercado o tienda (me tomo aquí la libertad de abrir semánticamente el término mercado a sus múltiples facetas).
El problema es que dejamos que el mercado rija la seguridad de nuestras vidas. El mercado y la seguridad no son dos cosas que vayan normalmente de la mano en la vida de un ser humano, pero con la subida del poder capitalista (ese que deja que el mercado se controle solo), y de la mano del poder militar (que da la seguridad para poder desarrollar otras cosas, otros productos, y ahí entra el diseño, en lo cual me especializo) le da alas al mercado para hacer lo que hacen los grandes poderes capitalistas, imponer sus precios, sus productos, y sus condiciones.
¿Por qué en un país un producto cuesta más que en otros el mismo producto? Por el valor de la tierra, de los bienes raíces. Es decir por la infraestructura y por el poder militar (seguridad) de ese país. Vender bienes, productos está bien, pero jugar bajo las condiciones de otros países es difícil, el desarrollo va muy lento. Es el caso de Ecuador, con los créditos que le otorgaban instituciones financieras mundiales. Los precios, la inflación y sobre todo la devaluación de la moneda Sucre lo llevó a la crisis más grande de su historia, perdiéndola y sustituyéndola por el dólar estadounidense.
Hay que mirar lo que Rafael Correa, presidente saliente del Ecuador, ha logrado en 10 años. ¿Por qué logró tanto desarrollo? Porque no se dejó imponer las reglas del mercado extranjero. Incluso sin moneda propia. ¿Cómo lo hizo? Desarrolló la INFRAESTRUCTURA, infra quiere decir por debajo de la tierra. Es decir las bases: salud, educación, seguridad alimentaria. ¿Y con eso qué logró? Logró que el valor de la tierra en Ecuador mejore. Ahora hay norteamericanos que quieren vivir en Ecuador. No tenemos una potencia militar que nos dé la seguridad que tiene EEUU. (ojo la palabra correcta no es, en el caso de EEUU, realmente "seguridad", sino "protección", porque EEUU es el país más protegido del mundo, pero eso no significa que sea el más seguro), pero tenemos que luchar porque el mercado mundial y las potencias capitalistas (el pez más grande), no nos traguen. Esa es la razón de las alianzas que Venezuela y Ecuador, y otros países de América Latina han logrado establecer.
La idea del precio justo se debe acomodar tanto a los recursos que gastamos en producir tal producto como en el uso final del mismo. Es decir, debemos implementar tarifas distintas para distintos tipos de clientes. Es difícil implementar esto a productos claves como el petróleo, del cual las grandes potencias hacen tanto uso, pero tenemos que empezar.
También como consumidores tenemos que aprender que no siempre comprarle al que tiene el precio más bajo es lo mejor. En esto cae lo que conocemos como regateo. Hay que comprar al precio justo. Y hay que vender al precio justo, es decir no regalar el trabajo.
La civilización creó al mercado, sería muy trágico que la civilización termine dominada por su propio instrumento.